El atardecer ya iluminaba la habitación con tonos dorados y naranjas cuando la puerta de la habitación del príncipe de Gless se abrió y la reina entró. Lyon notó la expresión tensa de su madre tensa y eso lo puso en alerta. Se suponía que ella debía estar en la otra habitación. Ayudando a Ashary, pero no. Estaba allí. Acaso le había ocurrido algo al omega. Desde el incidente de Milan en la mañana y que habían terminado besándose antes de que lo mandaran a llamar para que se preparara para salud