Capítulo 21: Inesperado.
Consultorio de Cynthia
9:00 a.m.
El reloj marcaba las nueve de la mañana en punto, cuando el sonido metálico del timbre interrumpió la tranquila rutina de la mañana. Cynthia acababa de sentarse frente a su escritorio con una taza de té que aún humeaba. El aroma a manzanilla llenaba el aire, como si intentara calmar el nudo persistente en su estómago.
El consultorio, normalmente un refugio de paz para sus pacientes, parecía hoy más frío, como si algo invisible rondara entre las paredes.
—¿Sí? —