ISABELLA
Negué con la cabeza
—¿por qué no me dijiste que vendrías? —le reproché
—Te habría avisado de haber tenido tu número
Miré el dorso de mi mano recordando que él me habí ddo su número, debí escribirle anoche, supuse
—Tú padre me ha invitado, me dijo que quería hablar de negocios, supuse que tíú no estarias.
—Por eso aprovechaste para traer a tu amiga —me arrepentí de mis palabras en cuanto los pronuncié. él pareció disfrutar
No respondió enseguida.
—Todo salió bien, volverás a ser la Vic