—Acair Glein —dijo, parándose frente a aquel sujeto, que ni siquiera pestañeó ante la mención de su nombre—. Te hemos traído nuevamente aquí porque necesitamos que reconozcas a la persona que te dio la orden para ejecutar a Adam Warren.
El hombre se limitó a asentir, sin decir ni una sola palabra. Aquel era el único movimiento que había realizado en más de cuatro minutos de grabación. Brian le devolvió el gesto y salió del encuadre, para reaparecer minutos después seguido de una demacrada mujer