Liam hipó y alzó la vista, la cual le costaba enfocar, hacia el hombre que se encontraba frente a él; aquel hombre que había estado en los buenos y malos momentos; el mismo que había resultado ser su padre biológico y quien le había dado todo sin pedir nada a cambio.
—Dame más —exigió a media lengua, haciendo deslizar el vaso a través de la barra.
—¿No crees que ya has bebido demasiado, Liam? —preguntó, dudando por un momento antes de verter unas cuantas gotas de whisky en el vaso.
Antaine sabí