Liam caminaba impaciente de una punta a la otra de aquel largo y blanco pasillo. Si bien todo había salido excelente durante la cirugía cerebral de Denise, no podía evitar sentir que el miedo se había intensificado, tanto o más que la impaciencia por verla bien. Había pasado los últimos tres días en aquel pasillo, a la espera de que le permitieran ver a la mujer que amaba; aun cuando el doctor Lynch, le había aconsejado que se fuera a casa a descansar, prometiéndole que lo llamaría ante cualqui