Carlos era una persona muy filial. Cuando pronuncié esas palabras tan irrespetuosas, él estuvo a punto de estallar, pero fue interrumpido por la llegada de una criada que llamó a la puerta.
La familia Díaz se había enterado de que Sara se había peleado en la escuela.
Carlos estaba planeando transferir a Sara a otra escuela, y la noticia llegó a oídos del director, quien, temeroso de ofender a la familia Díaz, llamó personalmente a los padres de Sara para disculparse.
Teresa, con preocupación,