—¡Tíralo! ¡Sigue tirándolo! ¡Todo lo que me hagas a mí, lo vas a recibir doble sobre Ana!
Carmen estiró el cuello y, apretando los dientes, gritó:
—¡Olivia, ustedes fueron los que me provocaron primero! ¡Todo lo que está pasando ahora es su merecido!
No entendía a qué se refería con provocar, pero evidentemente, ella solo veía las cosas desde su perspectiva, viendo solo lo que quería ver.
—Carmen, no creas que porque estés con Carlos ahora, eres intocable. Lo que tienes ahora, no es más que