—¿Qué foto? —Carlos frunció el ceño, con una expresión que no dejaba claro si realmente no entendía o si simplemente estaba fingiendo ignorancia.
Lo miré fijamente, tratando de descifrar su reacción. Pero ya no importaba si era real o un teatro más. Si en algún momento le hubiera importado lo más mínimo, habría preparado un paraguas para protegerme de la tormenta. En cambio, me dejó bajo la lluvia, sola y expuesta.
Ya no era un hombre en el que pudiera apoyarme.
—Esa bofetada que te di hace u