caer por la Villa cuando quieran y hacer lo que se les cante. Vamos a entrar por la avenida porque a esta hora hay
mucha gente y no se les va a ocurrir hacernos una trampa. Vamos, cuando estemos cerca de El Trópico se van para donde dijimos.
—Vamos —ordenó luego de una breve pausa.
Y fueron. Todos. Como soldados romanos al asalto de
Masada. Pero llevaban navajas en lugar de lanzas. Y un
22 largo.
El Jefe había dispuesto su escaso mecanismo de defensa con sabiduría. En ese momento, Nueve p