lvido. El sol empezaba a hacerse un simulacro en el horizonte y el fresco del otoño ayudaba a aumentar la sensación de silencio que invadía todo.
Bardo explicó las líneas de acción con detalle, para que
nadie pudiera alegar ignorancia de sus deberes.
—Quiero que ese sepa con quién se metió y por qué
le va a pasar lo que le va a pasar. No le van a dar más ganas de andar metiéndose en la Villa para afanar nada y
tampoco le van a quedar ganas de meterse con la Elizabeth.
Además, el plan empe