—Ven —murmuró el alfa después de exhalar lentamente. Tomó la mano de Lyra para llevarla a un lugar más tranquilo, apartado de la música y las voces de las personas.
Ella soltó su mano en cuanto estuvieron lejos.
—¿Qué fue eso? —siempre directa y sin rodeo, Ronan pasó una mano por su cabello.
—Violet… —empezó—. La otra noche mientras estuve en la manada Vortex —dudó unos segundos—, Violet me besó —la loba se quedó inmóvil.
—¿Qué ella qué?
—No significó nada —añadió de inmediato—. La detuv