Lyra despertó lentamente, envuelta en calor que la rodeaba como si fuera parte de ella. Hasta que sintió un brazo pesado descansaba sobre su cintura, posesivo incluso en el descanso. Su pecho estaba pegada a un torso sólido, piel contra piel, Ronan.
Alzó la mirada con cuidado, pero él ya estaba despierto. Sus ojos grises, brillantes en la penumbra azulada, la observaban con calma. Aunque parecía estar peleando con algo interno, sin embargo, su olor la envolvía haciéndola olvidar todo.
—¿Dormi