Mundo ficciónIniciar sesiónRichard tocaba la puerta de su propia habitación, estaba enfurecido porque ella no abría
—¡Abre ahora mismo, antes de que me vuelva loco! —berreó, y al fin Carolina abrió, él empujó la puerta, furioso—. ¿Por qué no me has dejado pasar?
—Estaba cambiándome —dijo mientras ya estaba lista
Richard hizo un gesto de fastidio, Carolina no se inmuto, siguió peinando su largo







