Uffffff qué larga se me hizo esa noche. ¡¡¡No amanecía nunca!!! Rudolph me contó muchos chistes para matizar la larga espera. -Señor necesito lentes, dijo una señora achinando sus ojos, el tipo le respondió, sí, ya veo, porque esto es una ferretería ja ja ja-, me contaba riéndose y yo no podía contener las risotadas incluso estruendosas remeciendo los ventanales y las vitrinas de la casa.
-He decidido que mi hijo estudie derecho, le dijo un amigo a otro, ¿le gusta las leyes? preguntó el amig