36. Quizá no sea tan fácil con ella…
—¿Qué quieres que haga qué?— preguntó Ravel sin saber si estaba más sorprendido o molesto por lo que su amigo le acababa de pedir.
Era extraño escuchar a un alfa sobre terminar con algún miembro de su descendencia, al menos no hasta que uno de sus hijos alfa pudiera derrocarlo y tomar su lugar. Pero su naturaleza era la de querer expandir su legado.
— Sabes perfectamente que no puedo atentar contra ninguna vida humana y eso incluye a los que todavía no han nacido y si, tu hijo es mitad humano