Lana Glower
Las bisagras de la puerta comienzan a quejarse por cada golpe que se vuelven mas violentos conforme pasan los minutos.
—¡Lana! Abre la maldita puerta sé que están adentro percibo tú aroma como de los niños idiotas que te acompañan ¡Cuando ponga mis manos en ellos desearan no meterse conmigo! —Dice Connor furioso amenazando.
A pesar de que arremete con fuerza contra la madera esta no cede es como si estuviera forjada de metal en lugar de madera frágil, ante la envestida de un lobo.
—