Aun era temprano, pero en la casa del alfa la guerra había estallado. ¿Bando ganador? Ninguno hasta el momento.
–¿Gana la luna? –Patrick le susurro a Mateo.
–Difícil. Gabriel esta furioso. –Los dos aun escuchan los gritos desde el estudio.
–¿Apostamos?
–¿Qué apostamos?
–El que gane hace el trabajo del otro por un mes.
–Mucho. Solo por una semana.
–¿Miedo de perder? –Patrick se burló.
–No, pero esta no será la última pelea de esos dos.
–Verdad, sirve para seguir apostando por ellos.
Ambos estaba