.16. Eres gay, ¿no?
No hice ningún movimiento solo lo observé fijamente a sus ojos grises.
—¿Acaso me tienes miedo? —pude ver qué curvo sus labios con diversión.
Negué lentamente —Noo —sonreí son ganas.
—Bien —relamió sus labios mientras me mira.
—¿Qué? —lo observé.
—Mina, necesito que por favor… —él sujetó mi mano con delicadeza —. Me toques, me siento mal —colocó mi mano en su cuello.
Serás estúpida, Mina. Si eres mal pensada.
Hice lo que me pidió toque su cuello y luego su pecho.
—Estas normal —alejé mi mano —.