Mundo ficciónIniciar sesiónEso hice acomodé mi equipaje y uno de los empleados la fue a buscar. Bajé junto con Milán y Aristóteles. Nos fuimos camino al comedor. En dónde se encuentra ya Prisila sentada mientras mira su teléfono, que al percatarse de nuestra presencia lo guardó.
—Oye, ya que se irán luego del almuerzo mandé a guardar el postre. La señora Fiona lo dejo en la camioneta.
Asentí sentándome frente a ella.







