El doctor cerró la carpeta con un movimiento pausado y exhaló antes de hablar.
—La paciente será internada de inmediato —informó con voz neutra—. Su estado es delicado, pero podemos estabilizarla y darle el tratamiento que necesita.
Ava sintió que el mundo giraba a su alrededor. Un zumbido sordo llenó sus oídos mientras apretaba las manos con fuerza, tratando de contener el temblor en sus dedos. Sentía la garganta seca, como si hubiera tragado arena.
—¿Se va a recuperar? —su voz salió entrecort