El enojo ahora era mucho menor; estaba satisfecha de que David hubiera sido suspendido por algunos días y rogaba porque fuera suficiente para que de una vez por todas me dejara en paz en su miserable vida.
Alex y Deyna corrieron hacia mí, apenas me vieron salir de la dirección, me escudriñaron para verificar que estuviera bien, lo estaba. Jackson solo se cubrió mientras yo le daba manotazos para que me soltara, pero eso fue imposible; él tenía mucha más fuerza que yo.
—Ese salvaje, solo estaba