¿Días? ¿Semanas? No sabía cuánto tiempo había pasado desde que regresé a vivir con mi mamá. Decir que estaba bien, siempre con una gran sonrisa y que seguía con mi vida era una vil mentira.
Lloraba a diario en mi habitación o en cualquier lugar donde nadie me viera, no quería sentirme así, pero era imposible. No quería que la gente me viera como si fuera una débil, no, me había reportado enferma a la escuela y me la pasaba todo el día encerrada en mi cuarto. Podrían decir que era exagerado o qu