99. ¿Está bien mi esposa?
Ellos no podían creerse que Amir fuera capaz de amenazarlos tan libremente, sobre todo Said, quien no había contado con la posibilidad de que su hermano se pusiera en su contra, para él no había nada que pudiera hacer que Amir se pusiera en su contra, pero no había contado con hacer daño a Irina sabía que era lo que más le importaba en el mundo.
Asad y Said se alejaron en silencio, sin poder defenderse. Sabían que se merecían la ira de Amir, así que ni siquiera Asad protestó por aquella amenaza