106. Por el amor verdadero.
Las semanas habían pasado sin que Nadia se diera cuenta, sumiéndola en una especie de trance en el que los días se desvanecían uno tras otro, sin dejar más que un rastro difuso en su memoria. Y ahora, la fecha tan ansiada por los patriarcas de ambas familias había llegado, pero Nadia se encontraba lejos de sentir la emoción que parecía inundar a todos los que la rodeaban.
En su habitación, el bullicio de sus familiares y amigas llenaba el aire mientras un equipo de estilistas la rodeaba, prepará