Steve luchó por serenarse, pero no era sencillo teniendo en sus brazos a una mujer tan hermosa, sensual y dispuesta a seducirlo, porque eso era ya evidente.La forma en que ella llegó hasta la tienda de antigüedades con ese atuendo. Y ahora había llegado vestida de una manera que era técnicamente imposible ignorarla, a menos que fueras un poste de alumbrado. Pero Steve era un hombre y uno muy completo, que sólo se había mantenido alejado del sexo femenino porque nadie, es decir ninguna, había en