Mundo ficciónIniciar sesiónLe seguimos sin decir nada. Al otro lado de la puerta daba a un pasillo largo y bien iluminado con diversas puertas que supuse que servían para interrogar a las persona y al final del pasillo había unas escaleras que subían. Llegamos y empezamos a subir, al final de la escalera había una trampilla que mi padre abrió y al salir nos encontrábamos en un salón gigante que en su tiempo podría haber







