CAPÍTULO 281
La sospecha de Vivian
El pasillo del hospital estaba inusualmente silencioso, aunque cada sombra y sonido distante le gritaba una advertencia a Vivian. Sus instintos estaban en alerta máxima; una sensación de inquietud había ido creciendo en su interior desde la mañana. Algo no cuadraba: enfermeras susurrando, médicos mirando furtivamente por encima del hombro, puertas bloqueadas sutilmente, movimientos coordinados con una precisión que parecía casi antinatural.
Observaba desde el