Capítulo 50 — La Prueba Final
Entré a la sala de reuniones con el corazón latiendo tan rápido que parecía que iba a salirse de mi pecho. La tensión en el aire era casi palpable. Los inversores internacionales estaban sentados frente a nosotros, sus miradas evaluadoras, serias. Mimi estaba a mi lado, rígida, con esa sonrisa forzada que intentaba mantener mientras sus ojos brillaban de nerviosismo y rabia contenida. Adrián permanecía a un lado, su expresión tranquila pero intensa, observándome co