Capítulo 245
El Traslado
La sala del hospital estaba en silencio, casi inquietantemente silenciosa. El suave zumbido de las máquinas era el único sonido que rompía el silencio. Grayson yacía en la cama, pálido, con los brazos vendados y las arrugas del agotamiento profundamente grabadas en su rostro. Sin embargo, su mirada permanecía atenta, escudriñando la habitación como si nada pudiera escapar a su atención.
Llamaron a la puerta, suave pero firme. El doctor entró con una carpeta que parecía