Los ojos de Lorena se encontraron con los suyos con calma.
Unos segundos después, el hombre alto, delgado y de mediana edad que estaba detrás de Flavia sonrió de repente y habló.
—Flavia, ¿por qué llevas las cosas al extremo?
—La actitud de la Srta. Suárez ya está clara, y no pierde nada si la persona muere.
—Pero trayendo de vuelta a Miguel, su habilidad es obvia para todos, y es una cooperación en la que ambas ganan.
—Seguro que la Srta. Suárez también quiere una cooperación en la que todas ga