«Atreverse a vengarse de Domenico es ridículo.»
Hizo girar el anillo negro en su mano, un toque de crueldad cruzando sus ojos.
A Lorena, sin embargo, se quedó un poco molesta.
«Es decir, la otra parte venía a por Domenico, no a por Santiago.»
«¿Tuvo mala suerte y lo mataron por error?»
Lorena apretó las palmas de las manos, «¿Tan mala suerte?»
El ambiente en el coche era tranquilo.
Urso entró en el coche, su acción era suave.
—Lorena, no hagas ruido por ahora, considera que esté muerto, mi gente