Carmen la miró estupefacta, con los labios temblorosos.
—¿Es tan exagerado?
Pero era evidente que ni ella misma tenía confianza en su novio.
Lorena suspiró, apretando los dientes y exhortando: —¿Hay menos cosas así? Las chicas tenemos que protegernos, es mejor no tener a nadie que tener a una basura. Además, es tan obvio que está pensando en su dinero, ¿no se da cuenta?
—Su cara no está desfigurada, solo roja de alergia e hinchada, aunque esté desfigurada, también le garantizo que encontraré el