Hacía un momento le había alabado como a un santo, pero ahora decía que era un avaricioso y que tenía miedo a la muerte.
—Chica, ¿en qué escuela te graduaste? ¡Sin modales!
—De la Universidad de Cambridge, ¿y tú? —dijo Lorena.
Fernando se atragantó y le faltó el aire.
—Tú...
A su lado, Urso no pudo evitar soltar una carcajada, interrumpiendo su discusión.
—Basta, señor Tamayo, a los suyos les han hecho bullying todo este tiempo, ¿puede seguir aguantando?
—Además, aunque se quede de brazos cruzad