A Lorena se le encogió un poco el corazón al ver el mensaje desconocido.
¿La otra parte sabía que ella estaba aquí, pero no sabía que Polo había muerto?
«Según la situación, ¡Miguel está a salvo!»
Lorena soltó un leve suspiro de alivio y se puso en contacto con la policía de España.
Les dijo que se aseguraran de ocultar la noticia de la muerte de Polo.
Así tendría la oportunidad de seguir rondando a esa gente.
Javier llamó a la puerta: —Jefa, ¿te alojas en la villa o en el hotel?
Lorena dudó uno