«¡Todo es culpa de Estela! ¡Al principio intenté salvar a Lorena!»
Lorena la miró de forma ridícula.
—No esperabas que estuviera viva, ¿verdad? Señorita López, eres tan ridículamente ingenua, ¡eres más víctima que yo! —se burló Lorena.
María lloró de repente, —Lorena, lo siento. Eres mi cuñada, no debería haberte tratado así, de verdad que ya me arrepiento, ¡lo siento!
«¿Cuñada? Ese título es realmente ofensivo.»
—No soy tu cuñada. Estela lo es, señorita López, no lo malinterpretes.
—Lo si