—Señorita Suárez, esta es mi hija Estela Serrano, insiste en seguirme para ampliar el horizonte, ella toca el piano.
Lorena sonrió y dijo cortésmente:
—He visto los carteles de la señorita Serrano antes, tuve la suerte de pasar por el teatro cuando fui al extranjero antes, pero por desgracia no tuve tiempo de entrar y disfrutarlo.
Con un temperamento delgado, Estela respondió con ternura:
—Señorita Suárez, es muy cortés, todavía tendré una actuación en el teatro dentro de unos días, si está libr