Cuando pensó en la escena del accidente de coche, su corazón se sintió tan duro y sofocado como si lo hubieran estrangulado.
Pero ese autor se estrelló.
Ni siquiera supieron si fue intencionado o no.
—Abuela...
Gimoteó.
Los ojos nublados de Sofía se enfocaron mientras miraba a Lorena y alargaba la mano para tocarle el pelo.
Sólo ese movimiento le había quitado todas las fuerzas.
Sonrió, como si intentara consolar a Lorena, pero la expresión de su rostro se aflojó y la luz de sus pupilas se atenu