Luego.
Al sentir el calor desconocido, Lorena se enderezó, se quitó las lágrimas y evitó la gran mano.
La distancia entre los dos se produjo.
La cara de Juan se enfrió.
El médico trasladó a la vieja en silla de ruedas a la UCI, y la operación del hombre viejo aún no había terminado.
Pero por lo que dijo el médico, la operación fue un éxito, pero estaba por observar.
Lorena exhaló un pequeño suspiro de alivio.
Por fin se relajó un poco.
Si les pasaba algo a Sofía y al viejo, nunca se lo perdonarí