Mundo ficciónIniciar sesiónNo pude evitar llorar al ver que Marco no me creía que no tenía ningún pretendiente, acababa de decirle que lo amaba y parecía que no le había importado. Me quedaba claro que iba a ser muy difícil que confiara en mí y que la señora vaca era muy inteligente. Las imágenes mostraban a un joven dañando las ventanas del chalet y ella fue muy astuta en asegurarse de que Marco estuviera con en ella en el preciso momento en el que







