Y fue genial estar en Praia do Porto. Al menos durante la primera semana. Dani era una persona muy agradable y siempre hacía sentir muy bien a Bruna. En la segunda semana Dani pareció cansarse un poco de hacer cosas con su sobrina y se encerró un poco en su mundo. Prefería quedarse en casa, pero animó a Bruna a salir. Pero Bruna no sabía nada y salir sola a la playa a explorar no le interesaba mucho.
Sin nada que hacer, con la añoranza por su familia muy fuerte, empezó a recordar de nuevo el pa