Cuando Donatello y Tony estuvieron frente a frente de nuevo, el italiano lo saludó con cierto recelo.
—¿A qué se debe tu visita? Cuánto tiempo de no vernos. —El padre vio que Donatello estaba molesto, quizás era porque pensaba que su hijo estaba ahí por las razones equivocadas.
—Buenos días señor Carusso, estamos enterados de lo que ha pasado, Karoline nos ha mantenido al tanto, creo que sabe que esa chica es como nuestra hija, le tenemos un especial cariño desde que estuvo a nuestro cargo hace