El supervisor de Karoline sospechaba que entre su jefe y Karoline había algo más que una simple relación de trabajo, estaba demasiado molesto por lo ocurrido, había perdido una gran oportunidad de ser reconocido, había logrado impresionar a todos los ejecutivos con aquel proyecto.
Salió al pasillo, para después dirigirse hacia la sala de descanso, era la hora que los empleados tenían quince minutos libres para tomarse un café y así el trabajo no se les hiciera tan pesado, el abuelo de Donatello