Una semana después, Isabella entró en la oficina con la cabeza en alto, esos días trabajando como secretaria de Dan la tenían harta, él la humillaba constantemente, haciéndola sentir que no valía nada, sabía que podía renunciar, pero tenía un plan, iba a quedarse y vengarse.
Isa trabajó hasta tarde esa noche, repasando los planes de marketing que Dan le había dejado en su escritorio, sabía que podía hacer un mejor trabajo que él y estaba decidida a demostrarlo, trabajó durante horas, haciendo c