En su habitación, Don se sentía incómodo lo que había visto en la sala, Isabella también se sentía abrumada.
—¿Qué demonios es lo que acabamos de ver? —Preguntó sentándose al borde de la cama.
—No lo sé, tal vez sea normal para ellos hacer eso en la sala. —Don frunció el ceño al imaginar que lo acostumbraban.
—Tratemos de olvidarlo —la tomó por la mano —hay algo que quiero hacer.
—¿Qué? —Isa preguntó sorprendida.
—Quiero que te quedes a dormir conmigo está noche. —Dijo mientras la veía a los oj