Cuando regresaron a la mansión, Isabella volvió a ser la misma chica de siempre, Karo y Donatello se dieron cuenta de la molestia de su hijo, pero no estaba en ellos intervenir, así que se despidieron de la chica y su hijo para marcharse a dormir.
—¿Pasa algo? No me has hablado desde la fiesta.
—No es nada. —Don no quería discutir, después de todo tal vez estaba exagerando.
—Uhmmm está bien, creeré en ti. la chica le dio un rápido beso antes de subir a la habitación.
Don subió detrás de ella, é