El día de la cena, Don se sentía nervioso, esperaba a Isabella recargado sobre su auto, la chica estaba tardando un poco, al ver que no llegaba, decidió acercarse al departamento para buscarla, al hacerlo, pudo escuchar la voz de Marjorie, ¿Es qué esa mujer no se cansaba de estar molestando?
—¡No te mereces nada de lo que tienes! ¡Solo estás con él por su dinero! —Marjorie gritaba, completamente exaltada.
—¿Qué estás diciendo? ¡Nunca he estado con él por su fortuna! —Isabella sabía que tenía qu