Aquel lujoso y espacioso baño, en esa ocasión, le parecía demasiado pequeño. Miraba constantemente la hora en el celular, dejando solo algunos muy cortos intervalos entre una revisión y otra. La noche anterior, mientras disfrutaba de aquella maravillosa cena junto a su esposo, nuevamente se sintió mareada. Habían estado preocupada desde aquella maravillosa primera vez que tuvo con Dante, y, anoche, tampoco habían prestado particular atención en poner cuidado para que no hubiese consecuencia alg