Segundo día del juicio
Elena
No dormí absolutamente nada.
Cada vez que cerraba los ojos veía a Evelina. A veces la recordaba riéndose en la cocina mientras preparaba café por las mañanas; otras veces la veía sentada en el sofá corrigiendo trabajos de la universidad después de llegar agotada de la cafetería donde había trabajado durante un año entero para costear los estudios de Emily. Pero al final todos los recuerdos terminaban igual. Siempre aparecía aquella última imagen. Su cuerpo desplom