Elena
La puerta se abre de golpe, causando que ambas nos sobresaltemos. Tardé unos cuantos minutos en consolar a Hade, creí imposible que dejara de llorar. Repetía una y otra vez que también fue su culpa y que teme que me ocurra lo mismo. Con eso solo consigue traumatizarme más. No quiero sonar ansiosa, ni pretendo quitarle su dolor forzándola a que hable, así que espero tranquilamente por sus palabras.
Cuando el sonido se hace presente, dirigimos la mirada al causante, es Hero, que llega de i